Respuesta rápida: Antes de invertir, comprar una empresa o sumarte como socio, una due diligence bien hecha muestra los riesgos reales del negocio — legales, económicos y de gestión — antes de poner la firma, no después.
Es el proceso de revisión integral de un negocio antes de una operación — comprarlo, invertir en él, o sumarte como socio — para confirmar que lo que vas a pagar o comprometer se corresponde con la realidad del negocio, y no solo con lo que te cuentan de palabra.
Contratos clave que solo existen "de palabra", sin respaldo escrito; deudas que no aparecen mencionadas hasta que se pide la documentación completa; litigios en curso que no se informaron antes de empezar a negociar; una dependencia excesiva de un solo cliente o proveedor, que hace frágil todo el negocio.
Lo que surge de la due diligence no siempre frena la operación: puede ajustar el precio, agregar garantías específicas sobre lo que se encontró, o cambiar la forma de pago. En los casos más graves, sí puede ser motivo para no avanzar.
El mismo proceso aplica cuando alguien se suma como socio a un negocio ya en marcha — conviene revisarlo antes de comprometer capital o firmar un nuevo contrato social, no después.
Depende del tamaño y la complejidad del negocio — lo evaluamos según tu proyecto concreto.
Sirve para cualquier tamaño de operación — el alcance de la revisión se adapta a lo que esté en juego.
Se evalúa junto con vos si conviene renegociar, pedir garantías adicionales o directamente no avanzar con la operación.
No, la complementa — trabajamos junto con tu contador cuando hace falta profundizar en esa parte.
Depende del alcance del proyecto. En la primera consulta, sin cargo, te armamos una propuesta clara.
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